Profe Rafa - Profesor de Educación Física
32 años, especializado en perfeccionamiento de jugadores de fútbol. Trabajo con jugadores desde los 6 años hasta profesionales de Primera División o con experiencia mundialista.
En mis comienzos, mi trabajo estaba enfocado en observar jugadores, haciendo scouting —o captación— para distintos intermediarios y agencias de representación.
Un día, un padre que sabía que también era preparador físico se me acercó y me pidió que entrenara a su hijo con el mismo método con el que yo evaluaba a los jugadores: las tres bases que siempre remarco en cualquier futbolista. Cómo dar el pase, cómo recibir y cómo perfilarse. Ese es el ABC del juego.
Si un jugador no mostraba esas tres cualidades, dejaba de observarlo para no perder el foco.
Acepté entrenar al chico para prepararlo para una prueba. Como le costaba incorporar los movimientos, empecé a filmar todo el proceso, para que él mismo pudiera ver los errores y corregirlos. Ahí fue cuando entré de lleno en el mundo de la biomecánica y el análisis de movimiento.
A partir de ese momento empezaron a llegar más jugadores, uno tras otro.
Con el tiempo, me fui especializando en técnica individual aplicada al estilo de juego de nuestro país, esa "viveza argentina" que en otros lugares reconocen como una ventaja competitiva: pequeños detalles, secretos y lecturas del juego que permiten sacar diferencia en cada acción.
Mi nombre es Rafael Zabala, tengo 32 años, soy profesor de Educación Física y me dedico exclusivamente a entrenar jugadores de fútbol: profesionales y niños en etapa formativa.
Esta presentación está dirigida, con el objetivo de compartir mi enfoque metodológico construido a lo largo de estos años como formador.
He tenido el privilegio de trabajar en el Campus del Atlético Madrid, una de las academias más prestigiosas del mundo, experiencia que ha enriquecido mi metodología y visión del entrenamiento, aplicando todo lo aprendido en mis tecnificaciones.
Trabajo sobre cuatro pilares esenciales que transforman jugadores desde la base hasta el más alto nivel:
Detecto errores en la ejecución para corregir desde la base. Cuando es necesario, utilizo herramientas de la biomecánica para detectar errores en la ejecución de gestos técnicos. Empecé a filmar todo el proceso para que los jugadores pudieran ver sus errores y corregirlos, entrando de lleno en el mundo de la biomecánica y el análisis de movimiento.
Por medio de repeticiones estructuradas, apoyándome en fundamentos neurocientíficos que fortalecen la conexión mente-cuerpo, acelerando la adquisición de habilidades y mejorando la toma de decisiones en el juego.
Grabación, corrección visual y comparación. El análisis de video y fotografías permite al jugador visualizar sus errores, compararlos con su evolución y asimilar los cambios de forma consciente. Este método nació de la necesidad cuando un jugador tenía dificultades para incorporar movimientos: al filmar el proceso, él mismo podía ver los errores y corregirlos.
La automatización requiere disciplina: repetir diariamente durante 21 días, según la frecuencia acordada, para generar hábitos sólidos y duraderos. Complemento este trabajo con tareas específicas para realizar en casa o como parte del calentamiento previo, y propongo objetivos concretos por partido.
Estas clases están pensadas como una verdadera capacitación para el jugador de fútbol, sin importar la edad ni la división. Cuento con cuatro niveles de enseñanza adaptados a cada etapa:
Trabajo con niños desde los 6 años, enfocándome en el desarrollo de habilidades motoras básicas, coordinación y el amor por el juego. Enseño desde chicos a pensar solo en el presente y a disfrutar del fútbol, trabajando las tres bases fundamentales: cómo dar el pase, cómo recibir y cómo perfilarse.
Capacitación técnica y táctica para jugadores en etapa formativa. Trabajo sobre biomecánica, automatización del movimiento y análisis de video.
Perfeccionamiento para jugadores que buscan mejorar su nivel. Enseño y transmito el estilo de juego argentino, incluyendo esa "viveza argentina" que en otros lugares reconocen como una ventaja competitiva: pequeños detalles, secretos y lecturas del juego que permiten sacar diferencia en cada acción.
Trabajo con profesionales de Primera División o con experiencia mundialista. Metodología de élite aplicada, análisis biomecánico avanzado y automatización de movimientos.
Un niño–jugador no es solo lo que se ve en la cancha. Al jugador debemos dividirlo en tres partes fundamentales:
Estas tres dimensiones están siempre unidas. El desafío es respetar y acompañar cada una de estas dimensiones sin olvidar que el niño es, antes que todo, una persona que siente y piensa.
Mi trabajo ha demostrado resultados notables, especialmente en niños de edades tempranas, quienes logran mejorar su técnica individual con la pelota en muy poco tiempo. Todo este trabajo puede verse reflejado en mi página de Instagram @proferafaz.